Esta medida afecta a millones de migrantes y reconfigura la política migratoria estadounidense.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció la suspensión temporal de trámites de visas de inmigrantes provenientes de 75 países, incluidas naciones como Rusia y Brasil. Esta medida busca evitar que nuevos inmigrantes reciban beneficios sociales en excesivas proporciones.
La suspensión comenzará el 21 de enero y se mantendrá indefinidamente, hasta que se realice una reevaluación del sistema de visados. Entre los países afectados se encuentran Somalia, Afganistán, Irak, Egipto y Nigeria. Esta decisión marca un cambio significativo en la política migratoria de EE. UU.
Ante esta situación, diversos sectores estarán atentos a las posibles repercusiones en las comunidades migrantes, así como en la economía y el bienestar social del país.
