Ciudad de Washington, D.C. – El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha iniciado investigaciones sobre las escuelas de medicina de Stanford University, Ohio State University y University of California, San Diego, en relación con posibles prácticas de discriminación racial en sus procesos de admisión. La acción busca garantizar el cumplimiento de las leyes de derechos civiles.
La Assistant Attorney General de Derechos Civiles, Harmeet K. Dhillon, envió cartas a las tres instituciones solicitando datos de admisiones de los últimos siete años para el 24 de abril. Esta información incluye datos sobre la raza de los estudiantes, puntuaciones en el examen de admisión a la facultad de medicina, direcciones y comunicaciones internas sobre diversidad, equidad e inclusión.
Cabe destacar que las escuelas que no cumplan con esta solicitud podrían enfrentar la pérdida de financiamiento federal, que incluye cientos de millones de dólares en subvenciones de investigación de los Institutos Nacionales de Salud. En el año fiscal 2025, Stanford recibió aproximadamente $575 millones, UC San Diego $427 millones y Ohio State $210 millones.
Las universidades afirmaron haber recibido las cartas. Stanford declaró que prohíbe la discriminación ilegal, mientras que UC San Diego reafirmó su compromiso con procesos justos en todas sus actividades. Ohio State aseguró que cumple plenamente con las leyes estatales y federales.
Estas investigaciones no fueron provocadas por quejas específicas, sino que son parte de una revisión proactiva del DOJ sobre el cumplimiento de derechos civiles en instituciones financiadas con fondos federales. Las tres instituciones aplican procesos de admisión holísticos, lo que ha sido objeto de un mayor escrutinio tras decisiones judiciales recientes que abordan la consideración de la raza en las admisiones.

