La relevancia histórica de la Doctrina Monroe cobra fuerza en el contexto actual de Cuba y Venezuela.
La Doctrina Monroe, establecida en 1823, permitió a Estados Unidos consolidar su influencia en América Latina, prohibiendo la colonización europea y justificando su intervención. Este enfoque ha guiado las relaciones bilaterales a lo largo de la historia. Hoy, la situación en naciones como Cuba refuerza esta dinámica.
Cuba, en busca de liberarse de su dictadura, se encuentra en una encrucijada similar a la de finales del siglo XIX. Las tensiones recientes con Estados Unidos ofrecen un paralelo intrigante sobre cómo la historia se repite, generando implicaciones significativas para el futuro de la región.

