Las consecuencias de la intervención estadounidense en la región afectan la soberanía y el medio ambiente.
La doctrina “Donroe” revela cómo Estados Unidos interviene en América Latina, buscando controlar recursos críticos ante la creciente crisis climática. Esta situación se agrava con el impacto en poblaciones vulnerables.
Mientras Estados Unidos se enfoca en sus intereses energéticos, países como México han incrementado su dependencia del gas estadounidense. Esto genera un riesgo significativo, ya que cualquier decisión política puede afectar la seguridad energética nacional.
Ante esta realidad, es crucial diversificar fuentes de energía y apostar por soluciones locales que prioricen la justicia social, como modelos de gestión comunitaria en energía. La unidad de América Latina es esencial contra los embates imperialistas.

