Washington, D.C. – La Corte Suprema de Estados Unidos debilitó un pilar central de la Ley de Derechos de Voto, que ha protegido los derechos electorales de las minorías durante más de seis décadas. Esta decisión se produce en un contexto donde la representación electoral de las comunidades minoritarias se ve amenazada.
La Ley de Derechos de Voto, firmada por el presidente Lyndon B. Johnson en 1965, surgió tras eventos como la violencia de “Domingo Sangriento” en Selma, Alabama. Desde su promulgación, ha permitido a miles de representantes afroamericanos e hispanos acceder a posiciones de poder en todos los niveles de gobierno.
El fallo más reciente se deriva de un caso de redistribución electoral en Luisiana y descalificó un mapa que creaba un distrito para un segundo representante negro. La corte argumentó que la consideración de la raza en el trazado de mapas electorales era inconstitucional. Expertos advierten que esto abre la puerta para que se reduzca aún más la representación de las minorías.
Defensores de derechos civiles, como Cliff Albright de Black Voters Matter, han expresado su temor al regreso a prácticas que limitan la representación justa. De igual manera, Maria Teresa Kumar, presidenta de Voto Latino, advirtió sobre las implicaciones de este fallo en otras instancias gubernamentales, como consejos escolares y comisiones del condado.
Desde la decisión de la corte en 2013 en el caso Shelby County v. Holder, el camino se ha allanado para que estados, principalmente gobernados por republicanos, impongan leyes electorales restrictivas. La incertidumbre sigue sobre el futuro de las representaciones minoritarias, ya que se cuestiona cómo se abordarán estas reformas en el contexto actual.

