Washington D.C. – La Corte Suprema de Estados Unidos ha debilitado una herramienta fundamental de la Ley de Derechos Electorales, la cual ha servido para combatir la discriminación racial en la votación durante más de 50 años. La decisión se refiere a un distrito congresional mayoritariamente negro en Luisiana.
Según la mayoría conservadora de la corte, este distrito, representado por el demócrata Cleo Fields, se basó en exceso en la raza. El presidente del tribunal, John Roberts, describió el distrito como una “serpiente” que se extiende más de 320 kilómetros para conectar varias áreas de Louisiana, como Shreveport y Baton Rouge.
La posibilidad de que esto afecte otros distritos es alta, especialmente en estados liderados por republicanos que buscan eliminar distritos electorales que benefician a los demócratas. La situación se complica tras un esfuerzo nacional por parte del expresidente Donald Trump para redibujar límites electorales.
El congresista Troy Carter, que representa un distrito predominantemente negro en Nueva Orleans, calificó la decisión como un “golpe devastador” a la representación electoral de los afroamericanos en Luisiana. Destacó que sin la protección de la Ley de Derechos Electorales, es incierto si los votantes negros podrán elegir candidatos de su elección.
La decisión también fue criticada por Derrick Johnson, presidente de la NAACP, quien indicó que esta acción debilita lo que queda de la Ley de Derechos Electorales. Según Johnson, la corte traiciona tanto a los votantes negros como a la democracia estadounidense con este fallo.
El portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson, expresó que esta decisión representa una victoria total para los votantes estadounidenses, defendiendo que la raza no debería influir en los distritos electorales. Este caso podría dar pie a una mayor batalla por el rediseño de distritos en varios estados.

