Miami, Florida. – Activistas cubanos en el sur de Florida exigen que el gobierno del presidente Donald Trump considere a Cuba como su próximo objetivo en política exterior, después de las recientes acciones contra Irán y Venezuela. Miles de personas participaron en una caravana en Miami, apoyando una política de “máxima presión” sobre el régimen cubano.
Más de 30 organizaciones de oposición firmaron un “Freedom Accord”, un acuerdo que plantea una hoja de ruta hacia una Cuba libre. Este documento, que también fue enviado al Departamento de Estado, considera al Partido Comunista de Cuba como una “empresa criminal” y demanda su desmantelamiento para permitir elecciones democráticas.
El activista Alex Otaola, presidente de la Fundación Cubana Anticomunista y uno de los organizadores, afirmó que no debe haber clemencia hacia el liderazgo cubano. Los legisladores republicanos de Miami respaldan esta presión, con la congresista María Elvira Salazar destacando que “los tiranos están cayendo” y que el régimen cubano es el próximo en la lista.
El alcalde de Hialeah, Bryan Calvo, comentó que muchos residentes esperaban acciones contra Cuba antes que contra Irán. Funcionarios locales ya evalúan escenarios ante un posible cambio político en la isla, mientras que legisladores estatales republicanos proponen flexibilizar restricciones comerciales si cae el régimen comunista.
La situación en Cuba, junto con Venezuela, sigue siendo un tema central en la política del sur de Florida, donde el electorado hispano ha mostrado un respaldo creciente hacia posiciones firmes contra los gobiernos de ambos países.

