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Riesgo del gusano barrenador vinculado al maltrato animal

La plaga del gusano barrenador aumenta el riesgo de maltrato animal y enfermedades en la Ciudad de México, afectando a mascotas y humanos.

Por Redacción2 min de lectura
La propagación del gusano barrenador aumenta dueños irresponsables que abandonan a sus mascotas en condiciones peligrosas.
La propagación del gusano barrenador aumenta dueños irresponsables que abandonan a sus mascotas en condiciones peligrosas.
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La Ciudad de México enfrenta un creciente problema relacionado con el gusano barrenador, que ya ha localizado casos de miasis en perros de compañía. El impacto de esta plaga, que ha alcanzado la capital y el Estado de México, se ve agravado por el abandono y maltrato de animales, lo que incrementa el riesgo de contagio en entornos urbanos.

El 5 de mayo, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) reportó el primer caso de miasis en la Ciudad de México; un perro dóberman de 12 años, hallado con una herida en la oreja que albergaba al parásito. Las condiciones precarias en las que viven muchos animales de compañía, exacerbadas por la negligencia de sus dueños, representan un peligro directo tanto para los animales como para los humanos.

Expertos señalan que la presencia del gusano barrenador en la ciudad no solo afecta a los perros y gatos en situación de calle, sino también a aquellos que viven con familias sin los cuidados adecuados. El veterinario Francisco Monroy advirtió que una gran cantidad de mascotas son mantenidas en azoteas y balcones con escasa atención, lo que las convierte en candidatos propensos a contagiarse y propagar la enfermedad.

Organizaciones civiles reportan aproximadamente 1.2 millones de perros sin hogar en la capital, mientras que la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) ha recibido más de mil denuncias por maltrato animal en lo que va del año. Este panorama resalta la intersección entre la salud pública y el bienestar animal, creando un ciclo problemático que si no se aborda podría escalar aún más.

La amenaza también se extiende a seres humanos, especialmente a comunidades vulnerables, como migrantes y personas en situación de calle, quienes se encuentran sin acceso a servicios de salud adecuados. Monroy enfatiza que la falta de atención médica y las condiciones inadecuadas de vivienda en estos grupos facilitan la propagación de la plaga, lo que representa un riesgo serio tanto para las personas como para los animales.

Con información de razon.com.mx

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