El Ayuntamiento de Vega de San Mateo ha comenzado un proceso de renumeración en varias calles del municipio debido a problemas de duplicidad en los números de las viviendas. Esta situación dificultaba la identificación y localización de inmuebles, lo que reflejó la necesidad de actualizar el callejero local. Este trabajo fue adjudicado a la empresa pública Gesplan.
La numeración de las casas surgió en el siglo XVIII, principalmente como herramienta para la administración y la recaudación de impuestos, no solo para facilitar el tránsito de carteros. En España, las reformas de Carlos III fueron fundamentales para establecer un sistema claro que permitiera un mejor control de la población.
En 1859, comenzó la numeración en Vega de San Mateo. Domingo López Collado, empleado municipal, fue encargado de este proyecto tras detectar el crecimiento poblacional. Su tarea consistía en numerar casa por casa, siguiendo la Real Orden que mandaba adaptar la numeración en todas las localidades.
Se implementó un sistema que asignaba números pares a la derecha e impares a la izquierda. López Collado recibió un pago por vivienda numerada y se aseguró de que cada casa tuviera un número visible, algo necesario para el desarrollo urbano y la correcta entrega del correo.
Con el tiempo, la figura de López Collado se destacó no solo por su labor administrativa, sino también por ser el abuelo materno de Juan Negrín López, un personaje relevante en la historia de España. Su legado no solo se refleja en las calles numeradas, sino también en su contribución a la vida pública y social de su comunidad.
Con información de laprovincia.es

