La intensa tormenta que azotó la noche del 11 de mayo ha provocado considerables daños en el sur y poniente de la Ciudad de México, así como en áreas del Estado de México. Las lluvias han ocasionado inundaciones en distintos puntos, generando caos en el transporte y afectando la vida cotidiana de los habitantes de estas regiones.
Reportes del C5 y Protección Civil indican que las alcaldías de Tlalpan y Álvaro Obregón están entre las más afectadas, donde se registran encharcamientos severos. Las principales vialidades como el Periférico y Picacho-Ajusco han quedado paralizadas, lo que dificulta la movilidad en horas pico. La situación ha llevado a la activación de protocolos de emergencia.
Las autoridades están trabajando arduamente en el desazolve de desagües que se encuentran obstruidos por basura y escombros. Además, se realizan labores de rescate para ayudar a los automovilistas que han quedado atrapados debido a los altos niveles de agua en las calles. La pronta respuesta es crucial para evitar tragedias y mejorar las condiciones de circulación.
Previamente, las autoridades habían emitido alertas meteorológicas sobre la posibilidad de fuertes lluvias, pero la intensidad de la tormenta superó las estimaciones. Históricamente, estas regiones de la Ciudad de México y el Estado de México son propensas a encharcamientos durante la temporada de lluvias, lo que resalta la necesidad de mejorar la infraestructura urbana.
Es fundamental que los ciudadanos estén informados sobre el estado del clima y las rutas alternas para evitar el tráfico y los riesgos asociados a las lluvias. La continuidad de la cobertura en tiempo real permitirá a los habitantes mantenerse alerta ante cualquiera eventualidad relacionada con el clima.
Con información de milenio.com

