La familia Slim Domit, liderada por Carlos Slim Helú, se posiciona como la más acaudalada de la Ciudad de México. Este clan ostenta un patrimonio de más de 125 mil millones de dólares, consolidándose como un grupo empresarial formidable que abarca sectores como telecomunicaciones, infraestructura y bienes raíces.
Con el respaldo de este notable capital, los Slim ocupan un lugar destacado entre las familias más ricas del país, junto a los Larrea, Baillères, Aramburuzabala y Hank, quienes en conjunto suman fortunas que superan los 267 mil millones de dólares. Este auge empresarial tiene sus raíces en la llegada de inmigrantes europeos y del Medio Oriente durante el siglo XX, quienes vieron en México una oportunidad de crecimiento económico.
Originarios del Líbano, los Slim establecieron su base en la Ciudad de México, donde desarrollaron diversas actividades comerciales. El apellido Slim se ha vuelto sinónimo de éxito empresarial, asociándose con importantes empresas como Telcel, Sanborns y Sears México, además de inversiones en múltiples sectores que han contribuido al fortalecimiento del imperio familiar.
Carlos Slim Helú, aclamado por su influencia en los mercados nacionales e internacionales, ha sido reconocido como uno de los hombres más ricos del mundo. Su legado empresarial trasciende fronteras, con un impacto significativo en América Latina y otros mercados globales.
La historia familiar se remonta a 1902, cuando Julián Slim Haddad, padre de Carlos, llegó a México a los 14 años, escapando de las tensiones del Imperio Otomano. Tras asentarse en la Ciudad de México, la familia comenzó a forjar su camino en el mundo empresarial, consolidándose como una de las dinastías más influyentes en el ámbito económico del país.
Con información de ambito.com

