Tijuana, Baja California. - Luis Adán "N", conocido como “El 500”, fue vinculado a proceso el 9 de octubre por su supuesta implicación en delitos de posesión de droga y portación de arma de fuego. Este caso se enmarca en una intensificación de acciones contra el narcomenudeo en la región, donde es señalado como encargado del control del tráfico de drogas entre el Cártel de Sinaloa y su rival, el Cártel Jalisco Nueva Generación.
La audiencia se llevó a cabo en el Poder Judicial de la Federación en Tijuana, donde representantes de la Fiscalía General de la República presentaron pruebas que sustentan la detención del imputado el 3 de octubre. A su arresto se le atribuyen 527 gramos de metanfetamina y un arma de fuego del tipo Smith and Wesson calibre .40, hallados en un vehículo al momento de su detención.
Durante la audiencia, el juez de Distrito, Luis Manuel Cota, confirmó que tanto la versión de la Fiscalía como la defensa eran “altamente creíbles”, aunque la defensa no logró desvirtuar la versión oficial. "No resulta tan tajante vulnerar la versión de los agentes", enfatizó el juez, quien también destacó que no halló pruebas suficientes para acreditar el uso ilegal de la fuerza durante la detención.
Luis Adán, en su defensa, argumentó que fue detenido de manera irregular en su domicilio y denunció agresiones por parte de los agentes. Sin embargo, el juez señaló que la verificación de tales alegaciones requería de un proceso legal adecuado. La esposa del imputado aportó un video y fotografías como evidencia, pero estas no fueron aceptadas como pruebas contundentes, al considerarse manipuladas.
El proceso judicial sigue su curso, y no se ha fijado una nueva fecha para la revisión del caso. El juez también ha solicitado que la Comisión de Derechos Humanos sea informada sobre las acusaciones de tortura presentadas por la defensa.
Con información de zetatijuana.com

