Ciudad de México, CDMX. - A días del inicio del Mundial de fútbol 2026, miles de docentes han tomado el Zócalo de la Ciudad de México, acampando por dos semanas. La manifestación, que se desarrolla en un momento crucial, busca llamar la atención sobre sus demandas laborales en medio de un evento que la FIFA promociona a nivel global.
Los alrededores de la Plaza de la Constitución han transformado su aspecto. Las calles están llenas de carpas, banderas y pancartas que expresan el descontento de esta comunidad educativa. Wilber Sánchez, un docente de Oaxaca, señala que aproximadamente 15 mil maestros participan en la protesta, mientras que otros se han quedado en sus estados para reforzar las acciones de movilización.
Los docentes, organizados por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), han expresado su preocupación por la posibilidad de que su protesta interrumpa la inauguración del Mundial. Aunque afirman que su lucha es pacífica, el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum y la FIFA, dirigida por Gianni Infantino, están en alerta ante el potencial impacto de las acciones. Los maestros exigen un aumento del 100% en sus salarios y mejoras en las condiciones de trabajo.
Entre las demandas de los educadores se incluye el regreso al régimen de pensiones públicas y la derogación de la reforma educativa. Las autoridades mexicanas han asegurado que hay avances en las negociaciones y que esas no afectarán la ceremonia inaugural del Mundial. Sheinbaum afirma que el evento se llevará a cabo como estaba planeado, sin que se presenten problemas.
Recientemente, la tensión se ha hecho evidente, como se vio en el bloqueo de la Calzada de Tlalpan, donde los docentes interrumpieron el tráfico hacia el estadio Azteca. Este tipo de acciones ha generado un clima de expectación sobre lo que ocurra el día de la inauguración y cómo se resolverán las demandas de este significativo sector de la educación.
Con información de clarin.com

