Las habilidades sociales son cruciales para el desarrollo integral de los estudiantes. Iniciar conversaciones, participar en juegos y expresar emociones adecuadamente son competencias que impactan en la autoestima y la integración en grupos. Sin embargo, aquellos que han atravesado experiencias negativas, como el acoso escolar, pueden enfrentar serias dificultades en las relaciones interpersonales, marcadas por el miedo al rechazo y la inseguridad.
El programa se implementó tras la llegada de una alumna que había experimentado acoso en su anterior escuela. Su paso por esta situación provocó un tiempo prolongado sin escolarización y una clara tendencia al aislamiento en su nuevo entorno. Aunque deseaba establecer amistades, la falta de herramientas para interactuar la llevó a vivir momentos de soledad, particularmente durante el receso, donde la interacción es menos estructurada.
El programa individual diseñado consistió en cuatro sesiones de 45 minutos en un ambiente de orientación, orientando a la alumna en cuatro áreas clave: gestión emocional, estrategias de interacción, práctica simulada y aplicación de lo aprendido en situaciones reales. En la primera sesión, se utilizó una herramienta visual para reconocer emociones, ayudando a la alumna a identificar sus estados emocionales en diversas situaciones sociales.
La segunda sesión se enfocó en cómo iniciar interacciones de manera efectiva. Se emplearon tarjetas con frases prácticas para facilitar estos intercambios, junto con la enseñanza de elementos de comunicación no verbal, lo que aumentó su confianza al interactuar. Posteriormente, en la tercera sesión, se llevó a cabo una práctica de role-playing, donde se simularon escenarios comunes del recreo, lo que le permitió ensayar sus respuestas y reducir la ansiedad.
Por último, en la cuarta sesión, se trabajó en la aplicación de aprendizajes en el recreo, anticipándose a situaciones reales de interacción. A lo largo del programa, se lograron mejoras notables en la disposición de la alumna para participar, así como en su capacidad para expresar emociones. Estos pequeños cambios marcaron un impacto significativo en su experiencia escolar.
Con información de magisnet.com

