Morelia, Michoacán. - En las primeras seis semanas del ciclo escolar, Michoacán ha registrado la pérdida de aproximadamente 70 mil días de clase, afectando a miles de estudiantes. Desde el inicio del ciclo el 31 de agosto, no todas las aulas han permanecido abiertas, a pesar del mensaje oficial de normalidad.
Entre el 31 de agosto y el 9 de octubre, más de veinte incidencias, incluidas suspensiones de clases por fenómenos climáticos y protestas, han alterado la continuidad educativa en al menos doce municipios. El huracán Polo, el huracán Rachel y la tormenta tropical Simón provocaron la cancelación de clases en la Sierra-Costa, afectando a siete comunidades por un total de entre 7.5 y 8 días.
Los otros factores que contribuyeron a la interrupción incluyen problemas administrativos, como la falta de profesores y el colapso de servicios básicos. La Secretaría de Educación del Estado (SEE) estima alrededor de diez mil alumnos afectados por las suspensiones provocadas por el huracán Polo que podrían derivar en pérdidas similares en los demás eventos climáticos.
En un análisis de la situación, es evidente que la cantidad de escuelas sin clases no se ha cuantificado con precisión. La SEE reportó cerca de 11 mil 500 planteles abiertos, aunque la estadística general menciona 12 mil 894, lo que genera confusión sobre la real situación escolar. La falta de un registro claro contribuye a la opacidad en la información sobre el estado educativo.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla destacó el compromiso de lograr un ciclo escolar completo, sin embargo, la falta de mediciones precisas pone en duda esta afirmación. Comparando los datos, el ciclo anterior ya había presentado interrupciones significativas, lo que plantea serias dudas sobre la capacidad del sistema educativo para cumplir con sus promesas.
Con información de quadratin.com.mx

