La Secretaría de Educación Pública (SEP), bajo la dirección de Mario Delgado, se encuentra bajo la mira por deficiencias en su gestión. Recientes problemas, entre ellos un calendario escolar fallido y la falta de respuesta ante solicitudes de docentes, han expuesto un panorama sombrío de improvisación y presunta corrupción en la institución.
Docentes, trabajadores y padres de familia han denunciado un sistema plagado de irregularidades como el desvío de recursos y la venta de plazas. Además, muchos directores compran su permanencia o ejercen acoso laboral, mientras la SEP no muestra un avance significativo para remediar esta situación.
Un caso emblemático es el de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI), que enfrenta severas dificultades. La infraestructura se encuentra en un estado crítico y se han registrado deudas con los docentes. En 2026, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) tuvo que insistir en acuerdos ya establecidos, como el pago a tiempo de salarios y prestaciones.
El financiamiento destinado al nivel medio superior se ha reducido significativamente, lo que ha desencadenado un descenso en la cobertura educativa. Con solo el 12% del presupuesto educativo total, miles de jóvenes están abandonando las aulas cada mes. En este contexto, Rolando de Jesús López Saldaña, actual coordinador de la DGETI, no ha logrado frenar la creciente insatisfacción ni los problemas que surgen a nivel administrativo.
A pesar de tener diálogo con el SNTE, el gobierno federal no ha cumplido con los compromisos adquiridos, lo que ha suscitado la preocupación entre los docentes sobre su futuro. Las tensiones deben resolverse pronto, ya que el deterioro en la SEP no solo afecta a los trabajadores, sino también compromete las oportunidades educativas de las nuevas generaciones.
Con información de nacion321.com

