Ciudad de México, CDMX. - María Montessori, pedagoga italiana, sostuvo que “la educación no es lo que el maestro imparte, sino un proceso natural que se desarrolla espontáneamente en el individuo humano”. Esta afirmación, extraída de su obra "La mente absorbente del niño", desafía la concepción tradicional de la enseñanza, donde el educador es el único portador del conocimiento.
Montessori argumentaba que el aprendizaje es un proceso interno del estudiante, que a menudo ocurre sin la intervención directa de un profesor. Por ejemplo, un niño aprende a hablar antes de comprender los vernáculos gramaticales, simplemente observando y yendo más allá de las instrucciones formuladas. Para ella, el rol del maestro no es solo dictar lecciones, sino crear condiciones que faciliten el aprendizaje activo.
La pedagogía Montessori promueve un aprendizaje donde el niño toma un papel protagónico. Este enfoque destaca que los educadores deben preparar ambientes enriquecidos, observar el desarrollo de cada alumno y proporcionar materiales adecuados. Montessori identificó que durante la primera infancia, los niños absorben información sin necesidad de métodos formales, como se evidencia en su adquisición del lenguaje.
Aunque Montessori enfatiza la espontaneidad en el aprendizaje, esto no significa desatender el rol del adulto. Su método implica la preparación cuidadosa de entornos de aprendizaje que equilibran la libertad con la existencia de límites y orden. Así, el profesor se convierte en un guía que acompaña al niño en su descubrimiento y comprensión del mundo.
María Montessori nació en 1870 en Italia y fue pionera en la educación inclusiva, abriendo en 1907 la primera Casa dei Bambini en Roma. Su enfoque educativo ha tenido impacto global, y sus principios aún son aplicados en numerosas instituciones educativas contemporáneas.
Con información de merca20.com

