Lucas, un niño de 18 años con síndrome de Angelman, demuestra que la comunicación va más allá de la palabra hablada. Utiliza un comunicador para expresar sus pensamientos y emociones, revelando una comprensión que muchos no han visto. Su madre, Paula, ha trabajado incansablemente para que Lucas tenga una voz y sea visto como un niño capaz y no solo como un diagnóstico.
El esfuerzo de Paula no se detuvo en el uso de la tecnología. Buscó terapias donde pudiera estar presente y aprender sobre su hijo. Convertir su hogar en un espacio de aprendizaje les permitió descubrir el potencial de Lucas, quien se mostró más consciente y comunicativo de lo que se imaginó. Además, Paula se capacitó en comunicación aumentativa y alternativa, dando un paso más en el desarrollo de Lucas.
Durante el Foro de Educación, un evento importante en el noroeste de México, Paula encontró un espacio para intercambiar experiencias y crear conexiones con otros que comparten objetivos similares en cuanto a la educación inclusiva. Este foro no solo le brindó herramientas, sino que también le permitió conocer a AGAMPI, una asociación centrada en la mejora de la inclusión educativa.
La experiencia de Paula resuena con una idea fundamental en este encuentro: la necesidad de seguir aprendiendo para acompañar a los estudiantes en su proceso educativo. Desde la perspectiva de una docente como Mónica, la formación continua es esencial para entender y atender las necesidades de todos los alumnos. Ella también comparte su experiencia en el foro, resaltando la energía positiva que surge al reunirse con otros educadores.
El Foro de Educación celebrará su décima edición en septiembre, con un enfoque en los grandes retos actuales en el ámbito educativo. Durante los días 18 y 19, se ofrecerán talleres y ponencias, abordando temas como la diversidad, la salud mental y la educación afectivo-sexual. Este evento promete ser un espacio enriquecedor para todos los asistentes que desean fortalecer su compromiso con la enseñanza.
Con información de farodevigo.es

