Las recientes afirmaciones del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, sobre el endeudamiento en educación superior han desatado un intenso debate. Explicó que los estudiantes deben considerar la viabilidad laboral de sus elecciones académicas, lo que ha llevado a cuestionamientos sobre el papel de las disciplinas que no garantizan un retorno inmediato.
Pablo Matamoros, investigador del Centro Democracia y Opinión Pública de la Universidad Central, comentó sobre el contexto dramático de estas palabras. A su juicio, la declaración no solo descalifica ciertas áreas del conocimiento, sino que además refleja un debate más profundo sobre el futuro de la educación y su función en la sociedad.
Matamoros subrayó la relevancia de ser cauteloso en la comunicación de temas tan delicados. Afirmó que la discusión debería centrarse en aspectos más amplios de la educación pública y no solo en la rentabilidad de las carreras. La intervención del ministro, según él, podría incitar tensiones sociales y una movilización entre los estudiantes que todavía no se ha materializado.
Asimismo, el investigador consideró que una mayor prudencia en la comunicación podría contribuir a un debate más constructivo. La falta de empatía en algunas declaraciones de Quiroz puede erosionar la confianza del público en el gobierno, generando una desconexión con las preocupaciones de los ciudadanos que enfrentan dificultades económicas.
Finalmente, Matamoros relacionó esta controversia con el descontento producido por las agresivas acciones de cobro a deudores del Crédito con Aval del Estado. Subrayó que, aunque los deudores tienen una responsabilidad, la percepción del público es que las decisiones económicas no siempre consideran su realidad cotidiana. Esto podría reforzar la idea de que la administración actual carece de sensibilidad hacia las dificultades de la población.
Con información de elmostrador.cl

