Ñuñoa, Chile. - Alicia Vega, reconocida historiadora del cine chileno, conmemora su 95 cumpleaños mientras sigue dedicándose a la educación cinematográfica. A lo largo de su vida, ha influido en la apreciación del cine como herramienta de transformación social, especialmente para niños en situaciones desfavorecidas.
Vega, quien ha residido en su hogar de Ñuñoa por más de 40 años, comparte su pasión por los libros y el cine. En la actualidad, continúa recibiendo universitarios que buscan apoyo para sus tesis. Su notable carrera incluye la creación del Taller de Cine para niños en 1985, que permitió a miles de niños de sectores vulnerables disfrutar del séptimo arte a través de proyecciones y actividades creativas.
"Los niños pobres no tenían nada. Comencé a buscar elementos para que ellos se entretuvieran", recuerda. Este taller no solo les enseñaba sobre cine, sino que también fomentaba un ambiente creativo y colaborativo. A lo largo de los años, miles de estudiantes han asistido y participado, convirtiéndose en espectadores activos y creativos.
A pesar de los desafíos personales, como una tuberculosis que la obligó a pasar años en cama, Vega ha mantenido su compromiso por acercar el cine a las nuevas generaciones.
El próximo 14 de septiembre de 2026, se espera que Alicia Vega continúe compartiendo su legado y metodologías a través de su fundación y talleres, asegurando que su impacto en el cine y la educación perdure.
Con información de latercera.com

