Ciudad de México, CDMX. - La comprensión del dinero comienza antes del primer sueldo, según Paola Schiaffino, especialista en bienestar financiero. Las conversaciones familiares y los hábitos cotidianos desempeñan un papel crucial en cómo los niños perciben y manejan el dinero. Frases cotidianas, como "no nos alcanza" o "el dinero cuesta mucho", aunque parecen inofensivas, pueden moldear creencias que perduran en el tiempo.
Los niños se ven afectados por la forma en que los adultos se comportan con respecto a las finanzas. Cada reacción, ya sea ante una deuda o un gasto inesperado, es una lección. Estos patrones se cristalizan en su forma de entender el dinero, haciendo necesario revisar cómo se transmite esta educación financiera en el hogar.
El escenario no es favorable, ya que, según la Encuesta Financiera de Hogares 2024 del Banco Central de Chile, solo el 18% de los hogares respondió correctamente a preguntas básicas sobre conceptos financieros. Esto sugiere que es imperativo desarrollar habilidades financieras desde la infancia para enfrentar decisiones más complejas en el futuro.
Comenzar a hablar sobre dinero en la cotidianidad puede ser efectivo. Cuando un niño desea algo que no se puede adquirir, es importante explicarle que la compra no es una prioridad en el presupuesto. Frases como “no hay plata” no educan; en cambio, permitir que comprendan la importancia de priorizar gastos les ayuda a desarrollar una mentalidad adecuada.
La mesada es otra herramienta útil. Al enseñar a los niños a equilibrar entre lo que gastan y lo que ahorran, se les muestra que el dinero no es infinito. La educación financiera no se trata solo de enseñar a ahorrar, sino de que los niños entiendan el dinero como una herramienta valiosa, con límites que deben gestionar con responsabilidad.
De acuerdo con expertos, este aprendizaje se genera mucho antes de recibir el primer sueldo.
Con información de g5noticias.cl

