La estrategia del presidente busca mejorar su popularidad en un contexto de descontento económico entre los votantes.
El 9 de enero, el presidente Donald Trump anunció su intención de reducir las tasas de interés que los bancos cobran en las tarjetas de crédito. Esta medida, que duraría un año, busca atraer el apoyo de los votantes en medio de una economía que preocupa a los estadounidenses.
Con solo el 36% de aprobación en su manejo económico, Trump debe incrementar su popularidad ante un Partido Republicano que enfrenta retos. Las tasas actuales de tarjetas de crédito promedian 20%, afectando a muchos consumidores, especialmente quienes no pueden pagar a tiempo. Expertos sugieren que la propuesta es más política que económica, reflejando la preocupación por el costo de vida.

