El costo laboral acumulado en México ha aumentado un 70.2% entre 2019 y 2026, incluyendo reformas relacionadas con el salario mínimo y las jornadas laborales. A pesar de esta subida, la inflación se ha mantenido estable y el peso se ha apreciado, cotizando en alrededor de 17.6 por dólar. Esta situación plantea la pregunta: ¿quién está absorbiendo el impacto?
La respuesta radica en el crecimiento económico, que ha perdido impulso en el país. La productividad por hora ha caído de 22.7 a 21.6 dólares entre 2018 y 2023, inferior al promedio de América Latina y a gran distancia de Estados Unidos. Mientras tanto, los salarios reales han aumentado considerablemente, lo que sugiere que las empresas están enfrentando una presión creciente.
La informalidad en la economía mexicana se mantiene en cerca del 25% del valor agregado. La inflación no se ha disparado debido a las altas tasas de interés del Banco de México, que atraen capital extranjero, fortaleciendo el peso y abaratar las importaciones. Este fenómeno ha contribuido a anclar los precios internos, actuando como un efecto colateral del control inflacionario.
Sin embargo, este entorno favorece la “estabilidad” nominal a costa del crecimiento real. El impacto de los costos laborales representa una pequeña fracción de la inflación, pero un porcentaje considerable del deterioro en el crecimiento económico. Se estima que el PIB pierde alrededor de 1.8 puntos porcentuales debido a este choque, evidenciando un estancamiento que ni los indicadores macroeconómicos logran capturar completamente.
Para revertir la tendencia y estimular el crecimiento, México enfrenta el desafío del trilema. Las opciones son reducir costos laborales, aumentar la productividad o realizar reformas estructurales, todas con implicaciones políticas complicadas. Históricamente, el crecimiento medio del país fue del 2.4% anual, mientras que las proyecciones entre 2019 y 2025 apenas alcanzan el 0.8%. A esto se suma un contexto global incierto, resaltando que la crisis económica actual podría ser más profunda de lo que aparenta.
Con información de elimparcial.com

