Washington D.C., Estados Unidos. – El expresidente Donald Trump anunció un ambicioso plan para inyectar 200,000 millones de dólares en el mercado hipotecario mediante la compra de bonos, con el objetivo declarado de reducir las tasas de interés y mejorar la asequibilidad de la vivienda. Esta iniciativa surge como una medida para abordar un problema que Trump, anteriormente, había minimizado.
Según declaraciones de Bill Pulte, director de la agencia federal de financiamiento de vivienda bajo la administración Trump, las operaciones de compra de bonos serían ejecutadas por Fannie Mae y Freddie Mac, y no requerirían la aprobación del Congreso. Pulte afirmó que el programa busca revertir lo que él describió como el daño causado por la administración de Joe Biden, calificándolo como un paso para restaurar la asequibilidad económica.
La estrategia de la Casa Blanca, según la narrativa difundida, presenta la crisis de la vivienda como un problema exacerbado por la administración anterior, con Pulte señalando específicamente que se utilizará “todo el poder de Fannie para revertir el daño que Biden causó estos últimos cuatro años”, incluyendo “compras estratégicas y cuantiosas de bonos hipotecarios”. Este movimiento busca influir directamente en las tasas hipotecarias y, consecuentemente, en los pagos mensuales de los compradores de vivienda.
