Ante la revisión negativa de la calificación de la economía mexicana por parte de Standard and Poors (S&P), la presidenta Claudia Sheinbaum manifestó confianza en que los indicadores de inversión, tanto pública como privada, experimentarán una mejora significante en el segundo semestre de 2026.
La calificación de México por S&P se ajustó de BBB a BBB+, manteniendo la nota estable pero con una crítica a la proyección negativa relacionada con la deuda de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Pemex. Este cambio sugiere un panorama desalentador para las expectativas de crecimiento del actual gobierno.
Valeria Moy, directora del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), destacó la necesidad de inversión y crecimiento en el país, subrayando que las transferencias del gobierno federal a empresas en dificultades afectan la inversión general. Por su parte, Sheinbaum comentó que la baja en la tasa de interés y la caída de la inflación podrían estar cambiando la dinámica de inversión en el país.
El análisis de S&P advierte sobre un probable déficit económico, proyectando un Producto Interno Bruto (PIB) en descenso. Se anticipa que la deuda neta del gobierno podría alcanzar el 54% del PIB hacia 2029, lo que implica riesgos para la estabilidad financiera. Sheinbaum insistió en que el gobierno está trabajando para facilitar más inversión privada y pública a través de nuevas leyes y reglamentos que han sido aprobados recientemente.
La presidenta enfatizó la relevancia de la confianza en la economía nacional, citando el tipo de cambio del peso y asegurando que los indicadores de S&P cambiarán positivamente en los próximos meses. “Le vamos a dar la vuelta a esta calificación”, afirmó Sheinbaum, haciendo un llamado a ser optimistas sobre la situación económica de México.
Con información de zetatijuana.com

