Ciudad de México, México. – Las pequeñas y medianas empresas (pymes) en México enfrentan serios desafíos para aprovechar las oportunidades del nearshoring debido a problemas asociados al lavado de dinero. El cumplimiento de regulaciones ha complicado su acceso a pagos internacionales y financiamiento.
Dimitri Zaninovich, CEO de EFEX, explica que el riesgo más crítico no proviene del crédito, sino de los estrictos requerimientos normativos que han vuelto reacias a muchas instituciones financieras a atender a estas empresas. Las pymes son esenciales para los flujos comerciales, pero su complejidad parece intimidar a la banca tradicional.
El contexto actual ha incrementado la vigilancia sobre las transacciones financieras. Con la presión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y las evaluaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el cumplimiento normativo ha llegado a ser extremadamente riguroso. Esto ha llevado a que estas empresas queden subatendidas en un mercado que les resulta crucial.
Zaninovich señala que el creciente umbral regulatorio afecta sobre todo a las empresas más pequeñas, que a menudo carecen de recursos para implementar los monitoreos requeridos. La sofisticación en los procesos de control se ha vuelto un requisito esencial para poder participar en pagos internacionales sin temor a sanciones por actividades sospechosas.
EFEX se posiciona como una solución para detectar actividad irregular, utilizando herramientas avanzadas capaces de identificar riesgos en el lavado de activos. La compañía busca empoderar a las pymes para que puedan navegar en un entorno cada vez más complicado y aprovechar así las ventajas del comercio internacional.

