Ciudad de México, CDMX. - El paquete económico para 2027 presenta tres alternativas críticas para el gobierno: aumentar los impuestos, reducir el gasto o incrementar la deuda. Según el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado y la Confederación Patronal de la República Mexicana, cada opción conlleva implicaciones significativas para la economía y los ciudadanos.
Una de las principales preocupaciones radica en la posibilidad de una reforma fiscal que modifique las tasas de impuestos, aunque no se confirma que exista un plan específico por parte de la Secretaría de Hacienda. El CEESP advierte sobre el riesgo de que, ante las tensiones fiscales del próximo año, los funcionarios consideren esto como una solución necesaria.
La Coparmex enfatiza que el nuevo paquete económico debe ratificar la política de no crear nuevos impuestos. Esta organización propone aumentar la eficiencia en la recaudación y combatir la evasión fiscal como alternativas viables. La meta es mejorar los ingresos sin incrementar la carga sobre los contribuyentes que ya cumplen con sus obligaciones fiscales.
No obstante, el bajo crecimiento económico de México, que se estima en un 1.9% anual en la próxima década, limita las expectativas de incremento en la recaudación. Esta desaceleración podría traducirse en menor ingreso para el gobierno, justo cuando las necesidades financieras para programas sociales y otras obligaciones están en aumento.
Como resultado de estos retos fiscales, el CEESP y la Coparmex advierten que el gobierno deberá definir, a más tardar en el presupuesto de 2027, cómo abordará estas cuestiones. La situación refleja la tensión entre la necesidad de recursos y la carga que representa para los ciudadanos.
Con información de expansion.mx

