El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos ha retrocedido a $4.35 por galón, una disminución de 20 centavos en comparación con el máximo de $4.56 registrado recientemente. Este descenso llega en un contexto donde el petróleo Brent está en camino a cerrar mayo con una caída cercana al 20%, marcando su peor mes desde 2020.
Aunque esta baja en los precios puede parecer un alivio, los costos aún representan un aumento cercano al 50% respecto a los niveles previos a la crisis en Medio Oriente, cuando el precio rondaba los $3 por galón. Esto significa que muchas familias continúan enfrentando un significativo impacto en su economía, gastando cientos de dólares adicionales cada mes.
El precio del petróleo cayó debido a reportes sobre un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán que podría extender el cese al fuego y permitir la apertura del Estrecho de Ormuz, una vital vía de suministro. Este escenario generó derrumbes en los precios del Brent crudo, que bajó de más de $108 a $92.05 por barril al finalizar el mes.
Las proyecciones de precios a futuro son optimistas, con la Agencia de Información de Energía de EE.UU. estimando una reducción promedio del 6% en los precios de la gasolina para 2026. Sin embargo, esta mejora dependerá de la estabilidad en Oriente Medio y la implementación efectiva del acuerdo con Irán.
Mientras tanto, los conductores pueden tomar medidas para reducir sus gastos en combustible, como comparar precios en distintas estaciones y cargar gasolina en días de menor demanda. No obstante, los ciudadanos deben estar atentos a cómo se desarrollan las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, que pueden afectar aún más los precios del combustible en las próximas semanas.
Con información de eldiariony.com

