Chihuahua, Chihuahua. – Ante el inminente aumento de precios e impuestos previsto para el inicio de 2026, se anticipa que las familias mexicanas priorizarán el consumo de productos esenciales y económicos durante los primeros meses del año. Expertos del sector empresarial advierten que esta tendencia de consumo se verá reflejada en una disminución de las ventas de artículos no indispensables.
Leopoldo Mares Delgado, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), explicó que el incremento en gastos generales, sumado a la carga impositiva, limitará el poder adquisitivo de los consumidores. Si bien el salario mínimo ha experimentado aumentos, estos se ven contrarrestados por el alza en los precios de diversos productos y la aplicación de nuevos impuestos, lo que afecta directamente la demanda de bienes que no son considerados básicos.
Por su parte, Alejandro Lazzarotto, dirigente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), reconoció que los ciudadanos se adaptarán gradualmente a los nuevos costos. Sin embargo, señaló que hábitos de consumo arraigados, como la compra de refrescos o tabaco, probablemente persistirán, aunque el impacto se sentirá en gastos considerados prescindibles, como salidas a restaurantes o al cine.
La situación también genera presión en el sector comercial. Claudia Portillo, presidenta de la Asociación de Comerciantes del Centro (Cocentro), destacó que el aumento en impuestos y el salario mínimo imponen un desafío significativo. Tras un primer mes de bajo dinamismo en las ventas, se espera una estabilización a lo largo del año para poder sortear las adversidades económicas.
El encarecimiento generalizado, que afecta desde visitas a bares y restaurantes hasta materiales de construcción, se ha hecho notorio en el precio de productos como refrescos y cigarros. El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a tabaco ha visto un incremento significativo, pasando de 0.6445 pesos por cigarro en 2025 a 0.8516 pesos en 2026. Esto se traduce en un aumento del 28.75% en el precio de una cajetilla de Marlboro, que pasó de 80 a 103 pesos. Los restaurantes, por su parte, han ajustado sus tarifas hasta en un 15% para reflejar estos cambios.
