La baja confianza empresarial y las políticas públicas afectan el futuro económico del país, generando preocupación entre los sectores productivos.
México enfrentará un crecimiento económico limitado, con proyecciones de solo 1.1% para 2026, según expertos. Con indicadores de confianza empresarial en retroceso, la inversión fija en maquinaria ha disminuido un 10.5% anual. El estancamiento resulta de políticas públicas ineficaces y un entorno de incertidumbre que inhibe la inversión a largo plazo. La falta de contrapesos en el sistema democrático exacerba la crisis, llevando al país hacia un desarrollo deficiente. Para revertir esta situación, se requieren reformas que restablezcan la confianza en las instituciones y fomenten un crecimiento sostenible.

