Culiacán, Sinaloa. - La economía de Sinaloa registró una caída del 4.5% en el primer trimestre de 2026, convirtiéndose en el estado con menor crecimiento del país. Esta desaceleración se atribuye a la ola de violencia y a la inestabilidad política, acentuadas por la reciente detención de Ismael El Mayo Zambada en Estados Unidos y las acusaciones contra el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
La pobreza laboral aumentó un 3.7% durante el segundo trimestre del año, la cifra más alta en el país, impactando la capacidad de la población para adquirir la canasta básica. Además, se registró la pérdida de 32,000 empleos en julio, marcando una tendencia negativa desde marzo.
La captura de Zambada ha desencadenado un reacomodo en el narcotráfico, afectando las actividades económicas de la región. Culiacán y Mazatlán, las principales ciudades de Sinaloa, sufren violentas disputas entre grupos criminales. Un 90.8% de los habitantes de Culiacán se siente inseguro, mientras que en Mazatlán esa cifra alcanza el 78.4%. El turismo ha caído un 20% durante las vacaciones de verano, afectando gravemente a la economía local.
Con la salida de Rocha Moya del Gobierno estatal en mayo, la promoción de inversiones ha quedado rezagada. Gabriela Domínguez asumió de forma provisional la gubernatura y se comprometió a “buscar la recuperación de la economía” junto con la mejora de la seguridad. La Confederación Patronal de la República Mexicana ha solicitado al Gobierno estabilidad para fomentar la inversión.
Desde el recrudecimiento de la violencia, se estima que 4,700 empresas han cerrado en Sinaloa y muchas firmas han ajustado sus horarios y personal. El empresario Arturo Elías Ayub enfatizó la necesidad de crear empleo como la mejor solución a la pobreza en la región.
Con información de elpais.com

