Ciudad de México, CDMX. - En México, el 12% de la demanda nacional de diésel es de contrabando, lo que equivale a 3.1 millones de barriles importados irregularmente desde Estados Unidos. Esto representa aproximadamente 102 mil barriles diarios, según un análisis del Observatorio Ciudadano de la Energía realizado por Francisco Barnés de Castro. Las pérdidas fiscales atribuibles a robos de combustible y contrabando han superado los 165 mil 437 millones de pesos durante los primeros dos años del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.
El estudio indica que este monto es un 6.8% más alto que el reportado en el mismo período de la administración de Andrés Manuel López Obrador. Si bien se ha registrado cierta reducción en el huachicol fiscal en intervalos específicos, otras modalidades de sustracción siguen afectando las finanzas públicas y la regulación del mercado energético.
Barnés de Castro también señaló que las tomas clandestinas son un aspecto crítico de este problema. Un estudio del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal identificó 1,161 perforaciones ilegales en ductos de gas LP en 2025, un aumento del 21.83% en comparación con el año anterior. En cuanto al diésel extraído de los ductos de Petróleos Mexicanos, se observó una caída considerable desde marzo de 2026; sin embargo, el volumen comenzó a aumentar de nuevo en agosto.
La incautación del buque Challenge Procyon en el puerto de Tampico marcó un hito en la estrategia del gobierno para combatir el ingreso irregular de combustibles. Aunque las acciones posteriores han contribuido a una leve disminución en el componente fiscal de este ilícito, persisten otros desafíos que complican la fiscalización y el control del producto desde su importación hasta su distribución.
El enfoque integral que incluye la revisión de importaciones y el seguimiento de ductos será fundamental para abordar estas problemáticas en el futuro.
Con información de surtidoreslatam.com

