Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. - Las fuerzas federales y estatales desarmaron a los agentes de la Policía Municipal de Juchitán y aseguraron el Centro de Comando y Control, luego de la detención del alcalde Miguel Sánchez Altamirano, alias “Quetu”. La intervención, realizada el 25 de septiembre, incluyó a elementos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Policía Estatal.
Durante el operativo, fueron incautadas 28 armas largas, 27 cortas y más de dos mil cartuchos de diversos calibres. El armamento fue trasladado al Depósito General de Armamento de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana estatal. Esta medida tiene un carácter preventivo para asegurar un control riguroso del equipo utilizado por la policía local.
La intervención se produjo tras denuncias de que los policías municipales habían participado en bloqueos carreteros para evitar la separación de Sánchez Altamirano de su cargo. La Fiscalía de Oaxaca investiga a estos agentes por una posible obstrucción de la justicia y vínculos con el crimen organizado. Hasta el momento, no se han precisado cuántos elementos están bajo investigación.
Miguel Sánchez Altamirano fue detenido el 23 de septiembre, acusado de extorsión agravada y presuntos vínculos con "Los Cromos", un grupo señalado como parte del Cártel Jalisco Nueva Generación. Posteriormente, fue ingresado al Centro Federal de Readaptación Social número 1 “El Altiplano”.
Asimismo, la situación ha llevado al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, a solicitar al Congreso estatal la desaparición del Ayuntamiento de Juchitán, lo que permitiría a su gobierno nombrar un administrador interino. Esta decisión busca garantizar la gobernabilidad en la región mientras se investigan los actos de corrupción y la seguridad de los servicios públicos.
Con información de canal44.com

