MIAMI, FLORIDA. – Anderson Silva, la legendaria figura de las artes marciales mixtas, demostró una vez más su vigencia al conseguir un espectacular nocaut técnico sobre Tyron Woodley en el Kaseya Center de Miami. A sus 50 años, el brasileño se impuso en el segundo asalto, reafirmando su capacidad en el cuadrilátero de boxeo profesional.
El combate formó parte de la cartelera estelar que enfrentó a Jake Paul contra Anthony Joshua. Para Silva, este triunfo marca su cuarta victoria en el boxeo profesional, disciplina a la que migró con éxito tras su destacada carrera en la UFC. Por su parte, Tyron Woodley suma su tercera derrota en el pugilismo, habiendo previamente caído ante Jake Paul en dos ocasiones.
La victoria de Silva se concretó al minuto 33 del segundo asalto en una pelea pactada en peso ligero. El nocaut técnico se produjo tras una finta de Silva que dejó descubierta la guardia de Woodley, permitiendo al brasileño conectar un uppercut directo al mentón. Algunas fuentes también señalan que Silva remató con un gancho de derecha y una ráfaga de golpes. Woodley logró levantarse, pero el réferi determinó que no estaba en condiciones de continuar.
Con este resultado, Anderson Silva, nacido en 1975, amplía su récord profesional en boxeo a 4-2. Desde su regreso al deporte en 2021, su marca es de 3-1, con victorias notables sobre Tito Ortiz y Julio César Chávez Jr., y una única derrota ante Jake Paul en 2022.
Tras el combate, Silva confirmó que no se retirará y tiene planes de unirse al Departamento de Policía de Beverly Hills. El excampeón citó motivos familiares y una herencia en su deseo de convertirse en oficial de policía, señalando que ya había iniciado estudios en 2014.
Asimismo, Anderson Silva aprovechó la oportunidad para invitar a su antiguo rival de UFC, Chris Weidman, a un futuro combate de boxeo, aunque no se ha anunciado una fecha.
