Triángulo de Amor Bizarro regresa con "Mi catedral", su más reciente álbum tras más de 20 años de carrera. Este proyecto marca un regreso al estudio como trío, conformado por Rodrigo Caamaño, Isa Cea y Rafael Mallo, con un sonido más brillante y controlado que sus anteriores trabajos, como "Sed" y el homónimo "disco negro" lanzado durante la pandemia.
El título "Mi catedral" es una declaración que critica las tendencias actuales y se aleja del neocatolicismo en redes sociales. El grupo, originario de Boiro, A Coruña, busca expresar su entorno y las realidades que les rodean, utilizando la música no como un vehículo político directo, sino como un reflejo de lo que observan en la sociedad contemporánea.
Durante la producción del álbum, los integrantes consideraron las connotaciones del título y cómo podrían relacionarse con el fenómeno del clericalismo en la cultura popular actual. Sin embargo, hicieron hincapié en que su intención es distinta a la de otros artistas contemporáneos que utilizan elementos religiosos de forma superficial. Rodrigo Caamaño destacó que el disco refleja su verdadero ser y su conexión con Galicia, que ha sido parte de su esencia desde el inicio de su carrera.
A diferencia de sus trabajos anteriores, "Mi catedral" busca recuperar un sonido más optimista y expansivo. Esta transición estuvo inspirada en la energía positiva que sintieron tras la exitosa gira de aniversario, la cual les permitió reconectar con su esencia artística antes de la pandemia. De acuerdo con Rafael Mallo, el nuevo álbum encarna un renacer que refleja su evolución y circunstancias actuales.
Finalmente, la inclusión del piano en sus composiciones representa un paso significativo para la banda. Este pasó a ser un elemento fundamental en su música, con la colaboración de Rubén Pascual, quien aportó su estilo único. Este desarrollo se traduce en un álbum que no solo utiliza el piano como un adorno, sino que lo integra de manera orgánica en sus piezas.
Con información de huffingtonpost.es

