Santiago, Chile. - Raúl Varela, reconocido criador de aves, ofreció una charla el 25 de octubre que exploró la historia y características de la gallina de la pasión. A pesar de su resfriado, Varela cautivó a los asistentes con relatos sobre esta ave, que data de la época colonial en Chile y cuyo origen sigue siendo motivo de estudio.
La gallina de la pasión, que pesa alrededor de quinientos gramos, muestra un vínculo profundo con las costumbres locales y la herencia avícola. Investigaciones de ADN han conectado sus raíces con poblaciones europeas y sugieren un posible vínculo con aves holandesas traídas por corsarios en el siglo XVII. Entre 1643 y 1645, intentos de colonización en Valdivia y Chiloé ponderan la llegada de estas aves en los barcos que cruzaban el océano.
Durante su charla, Varela describió las características físicas de la gallina, que incluye colores vibrantes y una postura distinguida. Sin embargo, el debate sobre ciertas características, como el color de sus orejillas, encendió la conversación entre criadores. Este intercambio destacó la importancia de definir la identidad de la gallina de la pasión.
A lo largo del siglo XX, el ave enfrentó desafíos, incluida una dilución de sus características debido a cruzamientos indiscriminados. Sin embargo, desde hace cinco años, un grupo de criadores ha comenzado un impulso por rescatar y conservar esta raza. Varela y otros involucrados han trabajado en establecer un estándar que guíe su crianza con respeto a su legado.
La historia de la gallina de la pasión no solo refleja un esfuerzo por preservar una raza, sino también el vínculo entre la tradición campesina y la memoria avícola. Varela, con su amena presentación, recordó que, aunque muchas gallinas cumplen un papel en la alimentación, otras representan la esencia de la cultura rural que merece ser preservada.
Con información de losandesonline.cl

