Muxía, A Coruña. - Este domingo, la localidad gallega de Muxía recibió a miles de voluntarios que llegaron de diferentes puntos de España y del extranjero para participar en la romería de A Barca. Este evento, que se celebra cada año, atrae la atención por las leyendas que rodean a las famosas piedras de la zona, especialmente la Piedra de Abalar.
La romería es un ritual que combina tradiciones paganas con elementos de la religión cristiana. Este año, muchos asistentes aprovecharon la ocasión no solo para participar en la festividad, sino también para visitar el santuario restaurado, que fue dañado por un rayo en 2013. Entre las piedras, la de Abalar es la más conocida y requiere habilidad para ser balanceada, lo cual ha generado momentos divertidos entre los asistentes.
Javier Sar, alcalde de Muxía, señaló que este año se ha observado un incremento en el número de visitantes, con más autos en las calles que en ediciones anteriores. “Estamos trabajando para ganar la máxima distinción posible”, agregó, refiriéndose a los esfuerzos por mejorar la visibilidad y reconocimiento de la tradición.
Los asistentes disfrutaron de música, gastronomía, y un ambiente festivo que recuerda a una feria. A pesar de las altas temperaturas, los visitantes se mostraron contentos, aunque algunos expresaron su descontento por el precio del agua en los quioscos de la localidad.
La romería de A Barca se ha convertido en un evento significativo de la península, especialmente para aquellos que siguen el Camino Fisterra-Muxía. Las celebraciones de este año culminarán en los próximos días con actividades adicionales, manteniendo viva la tradición y el interés por esta emblemática festividad.
Con información de infobae.com

