Maputo, Mozambique. - El escritor Mia Couto, reconocido por su contribución a la literatura contemporánea, reflexionó sobre su identidad y la oralidad en una reciente entrevista. Nacido en 1955 en Beira, Couto es uno de los pocos blancos que permanecen en Mozambique tras el legado colonial portugués.
La familia de Couto se trasladó a Mozambique en la década de 1950 para escapar del régimen de Salazar en Portugal. Desde joven se unió al Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO), participando en la lucha por la independencia nacional. A los 18 años, se mudó a la antigua Lourenço Marques, hoy Maputo, para estudiar medicina, pero su vocación literaria lo llevó a abandonar sus estudios por el periodismo, donde comenzó su carrera en el periódico La tribuna.
Su estilo literario fusiona la realidad con elementos mágicos, desafiando las jerarquías entre la escritura y la oralidad. Couto enfatiza que “la oralidad permite una libertad y dinámica de pensamiento que la escritura no puede”, argumentando que en su cultura, la verdad se construye a través de las historias compartidas.
En su obra más reciente, titulada "El río de la ceguera", el autor sitúa su narrativa en un episodio histórico de 1914, presentando una pandemia ficticia que afecta a la población blanca. Couto destaca que el libro es una protesta contra la percepción errónea que asocia la escritura con el conocimiento superior, donde la oralidad también tiene un valor significativo.
El autor continúa explorando temas de identidad y memoria cultural en sus obras, con el objetivo de desafiar constructos impuestos por la colonización y reafirmar la rica tradición narrativa de su país.
Con información de elespanol.com

