La novela de Marta Platel, galardonada con el Premio Fernando Lara, ofrece una visión profunda de la Barcelona de 1941, una ciudad marcada por la opulencia de la burguesía y la presencia inquietante de la simbología nazi. La autora entrelaza el pasado con un misterio actual, recuperando la voz de las mujeres del servicio doméstico que vivieron en una época de miedo y represión.
Platel da protagonismo a estas mujeres que, a pesar de su invisibilidad en la historia, fueron testigos privilegiados de las dinámicas familiares. Ellas salieron de sus pueblos en busca de una vida mejor, muchas veces bajo la mirada juzgadora de las monjas que las colocaban en los hogares ricos. Su realidad era dura, enfrentándose a un entorno opresivo en el que habían de ser sumisas y obedientes, mientras conocían todos los secretos de quienes las empleaban.
La narrativa presenta a una criada que, al llegar a la ciudad, descubre un mundo marcado por el temor y la coacción. Su camino de inocencia a la rebelión pone de manifiesto que el espacio doméstico también fue un campo de lucha de clases. Con un enfoque en los matices de poder, Platel muestra cómo incluso las mujeres de la alta sociedad experimentaban vulnerabilidad bajo el régimen franquista.
Con una investigación exhaustiva, Platel se sumerge en la historia del servicio doméstico en España, revelando una realidad oculta de maltrato y explotación. Su trabajo responde a un vacío en la memoria colectiva, dando voz a quienes fueron silenciadas en la narrativa oficial. La influencia nazi en Barcelona, también presente en la obra, se convierte en un telón de fondo crucial que revela la complejidad de la vida cotidiana en aquellos años.
Marta Platel busca, a través de su novela, reivindicar a las mujeres que, aunque olvidadas por la historia, fueron parte vital de las familias a las que sirvieron. Su historia es un llamado a la reflexión sobre los derechos y la dignidad de todos los trabajadores.
Con información de elespanol.com

