Madrid. - Manuel Delgado, antropólogo y profesor emérito de la Universitat de Barcelona, ha señalado que las ciudades modernas funcionan como "máquinas de expulsión masiva". En su reciente publicación, "Todas las ciudades están poseídas", Delgado aboga por una reflexión sobre cómo el gran capital justifica la apropiación de los espacios urbanos, afectando la identidad y la participación social.
Durante su análisis en la Puerta del Sol, el autor del influyente libro "Ciudad líquida, ciudad interrumpida", recordó su experiencia en el movimiento 15M en Barcelona. “Lo que he visto aquí me ha hecho pensar que podría haber servido para algo, aunque creo que el escepticismo se vuelve natural tras los eventos del pasado”, comentó.
Delgado enfrenta el concepto de conflicto, que para muchos se percibe como una anormalidad en la vida urbana. "El conflicto es la sustancia constitutiva de la vida social y, por lo tanto, su presencia en contextos urbanos es inevitable", afirmó. Según su perspectiva, la desaparición de la lucha y la pasión en las ciudades resulta en un entorno desprovisto de lo urbano y lo vital.
El pensador considera que la rarificación del conflicto se convierte en un problema para quienes administran las ciudades, pues "no se puede vender una ciudad conflictiva". En su obra, destaca que un toque de conflicto puede conferirle a la ciudad una inquietante belleza que la hace más vibrante.
Delgado revela que hoy en día hay un "capitalismo verde" que realiza proyectos inmobiliarios a nombre del bienestar colectivo, cuestionando así el costo real que estos desarrollos implican para las comunidades. La reflexión continúa sobre el papel del conflicto en la generación de un espacio público auténtico.
Con información de elsaltodiario.com

