Bali, Indonesia. - Después de vivir en la isla durante 15 años, Luís, un valenciano de 63 años, anuncia su regreso a España. Manifiesta su desilusión por la transformación de Bali, que ha perdido gran parte de su esencia espiritual y cultural debido al turismo masivo.
Luís recuerda cómo Bali era un refugio para quienes buscaban desconectar y conectarse con una cultura rica y comunitaria. Sin embargo, la llegada de influencers y el auge del turismo de lujo han cambiado radicalmente el paisaje. Ahora, lo que antes eran arrozales han sido reemplazados por urbanizaciones y beach clubs que han modificado su atmósfera.
El valenciano resalta que la autenticidad de la experiencia espiritual ha sido reemplazada por una superficialidad preocupante. "La gente ya no llega a aprender y a absorber la cultura, sino que busca mostrar una experiencia estereotipada en redes sociales", critica. Esto ha llevado a la banalización de la espiritualidad balinesa, donde elementos sagrados son utilizados como fondo para selfies.
La masificación ha tenido un impacto notable también en el entorno natural. Luís enfatiza cómo las construcciones han invadido el paisaje, haciendo que Bali parezca un mero decorado para influencers. La esencia de la isla ha ido diluyéndose a favor de un turismo que prioriza el lujo económico sobre la autenticidad cultural.
Con la rápida afluencia de visitantes tras la pandemia, Luís siente que la Bali que conocía ha desaparecido por completo. "La rapidez de estos cambios ha transformado tanto el lugar que ya no lo reconozco", comenta. A pesar de su amor por la isla, considera que es el momento de partir y deja un mensaje a los futuros turistas sobre la importancia del respeto y la integración en la cultura local.
Con información de huffingtonpost.es

