Lucas Segovia, reconocido bailarín argentino, regresa al Teatro del Bicentenario en San Juan para interpretar por primera vez Carmina Burana, una obra emblemática del coreógrafo Mauricio Wainrot. Este regreso no solo significa un compromiso profesional, sino un emotivo reencuentro con su historia y sus relaciones personales en la provincia.
Conversando con DIARIO DE CUYO, Segovia compartió que su conexión con San Juan es profunda y está marcada por amistades entrañables, especialmente con la directora del Área Danza del teatro, Victoria Balanza, y su compañero de años, Alexis Mirenda. Para Segovia, regresar trae consigo una mezcla de emociones y nostalgia, así como una gran motivación para realizar esta producción con orquesta y coro.
Con más de diez años radicado en Estados Unidos, el bailarín ha experimentado diversos estilos y formatos en su carrera. En sus palabras, esta producción representa una oportunidad única, ya que siempre había deseado bailar esta obra que considera relevante dentro del repertorio contemporáneo. A pesar de sus ansias por comenzar, reveló que ha estado trabajando en solitario antes de su llegada y está decidido a dar lo mejor de sí al unirse al elenco concertado.
Segovia, quien ha tenido la oportunidad de trabajar junto a figuras influyentes en la danza y el teatro, ha construido una carrera versátil, explorando varios formatos. Su experiencia en Broadway y los musicales le han permitido sumergirse en nuevas expresiones artísticas, a pesar del retroceso que siente al alejarse de sus raíces.
El regreso de Segovia entusiasma a jóvenes bailarines de la región, quienes ven en él un ejemplo a seguir. A pesar de su estatus como referente, el artista afirma que esto le genera nerviosismo. Consciente de la responsabilidad que tiene hacia ellos, expresa que cada paso en su trayectoria ha sido fruto de trabajo duro y, en parte, de la suerte de estar en el lugar adecuado en el momento indicado.
Con información de diariodecuyo.com.ar

