Hanna Babylko y Mamadou Wague, jóvenes refugiados, han encontrado en la literatura un espacio de consuelo y conexión tras sus desplazamientos. Hanna, de 25 años, llegó a España desde Ucrania y, a pesar de las dificultades iniciales, logró canalizar sus emociones a través de la escritura. Su relato, "El día que volver a verla", ha sido reconocido en un concurso de relatos cortos, donde la literatura se convierte en un refugio para recordar a quienes dejó atrás.
A lo largo de su proceso de adaptación, la joven ha constatado que la literatura no solo le ha servido para mejorar su español, sino también para recuperarse emocionalmente. En su relato, honra a su abuela fallecida, evocando recuerdos entrañables de su infancia. Hanna destaca la capacidad de las palabras para transmitir sentimientos profundos, manifestando cómo la escritura le brinda calidez en medio de la lejanía.
Por su parte, Mamadou Wague, quien vive en Sevilla desde 2025, también encuentra en la literatura una forma de mantener viva la memoria de su abuelo. Al igual que Hanna, ha transformado su dolor en narrativa. Su cuento, "Aissata y el río seco", reflexiona sobre el esfuerzo y la convivencia, valores enseñados por su abuelo. Wague considera fundamental expresar sus emociones para superar la distancia de su familia en Malí, utilizando la escritura como un canal para compartir su historia.
El acto de premiación de estos concursos, que promueven la integración a través de la literatura, contó con la participación de Luis García Montero, director del Instituto Cervantes. Montero enfatizó la importancia de eliminar la agresividad en las fronteras y fomentar un entorno en el que se valore la diversidad y la inclusión a través del lenguaje. Destacó que escribir en español no solo fortalece el aprendizaje, sino que también crea la posibilidad de un diálogo humano más rico y verdadero.
Este proyecto busca abrir las puertas de la literatura a quienes se enfrentan al desarraigo, permitiendo a los refugiados transformar sus experiencias en relatos que conectan y enriquecen el patrimonio cultural del país que los acoge.
Con información de eldiario.es

