Arjan Pratín Sukchamroen es reconocido como un gran maestro en el muay thai, destacando no solo por su técnica, sino por el impacto emocional que tuvo en sus alumnos. Su dedicación al arte marcial tailandés lo convirtió en un referente, especialmente en la comunidad del muay thai en España, donde su influencia perdurará.
Las clases del maestro Pratín eran una experiencia única, ya que fusionaban la técnica tradicional con la historia detrás de cada movimiento. Esto permitía a los estudiantes entender el significado profundo de los ejercicios y se alejaba de la mera práctica física. Arjan enfatizaba la importancia de profundizar en los detalles, dejando una enseñanza valiosa en cada sesión.
El Gran Maestro no se centraba en la competición, sino en el crecimiento personal de sus alumnos. Aunque no había un enfoque previsto para las peleas, muchos aprendieron de su sabiduría y dedicación al muay thai, lo que transformó sus vidas incluso fuera del ring. Los recuerdos que dejó en sus discípulos van más allá de las técnicas: su carácter bondadoso y paternal lo hicieron un ser humano excepcional.
Pratín también era un ferviente defensor de su cultura tailandesa. Su orgullo por Tailandia y el muay thai era evidente en las historias que compartía. Recordaba emocionado la lucha de sus compatriotas por la libertad, enfatizando la conexión emocional que tenía con su país y sus raíces. Esta pasión contagió a sus alumnos, quienes aprendieron a apreciar y respetar la rica historia del arte marcial.
Viajar a Tailandia junto a Arjan fue un sueño cumplido para sus discípulos. Allí fue reconocido por la comunidad tailandesa como un gran maestro y experto en muay thai. El viaje permitió a sus alumnos conocer más profundamente la cultura y tradiciones que rodean esta disciplina, reforzando así el legado que Pratín dejó en cada corazón que tocó.
Con información de abc.es

