Jon Esnaola, originario de Tolosa y nacido en el año 2000, se encuentra en un momento crucial de su carrera como compositor. A pesar de estar en sus inicios y cursar un máster en Creación de la Música Contemporánea, ya ha alcanzado logros relevantes como el Gazte Saria de Eusko Ikaskuntza y una beca de la Federación de Juventudes Musicales de Cataluña. En agosto, presentará su obra 'Zurrumurru' en la Quincena Musical, marcando un hito en su trayectoria.
Desde su última entrevista, hace tres años, Esnaola ha vivido una transformación significativa. Inicialmente conflictuado sobre su papel como compositor, ha aprendido a aceptar la responsabilidad que conlleva el reconocimiento. La colaboración con amigos como Urko Arozena y Elur Arrieta le ha permitido entender el peso de su trabajo y cómo gestionarlo, lo cual ahora ve como una oportunidad para seguir creando.
La percepción de ser un compositor ha sido un proceso gradual. Esnaola menciona que para afirmarse como tal, primero debe creer en sí mismo. Esta autoconfianza se ha cultivado a lo largo de su camino, permitiéndole asimilar su nuevo rol. A pesar de disfrutar del reconocimiento, sigue dedicando tiempo a la creación, consciente de la necesidad de pausas para evitar la repetición en su trabajo.
Recientemente, ha finalizado una obra titulada 'Hutsean', inspirada en un poema que escribió hace un año. Esta pieza, dedicada a la percusión, soprano y violonchelo, representa un momento introspectivo que refleja sus inquietudes. La experiencia de componer, aunque gratificante, requiere tiempo para la reflexión, ya que crear arte va más allá de la producción constante; implica desarrollar ideas y exploraciones profundas.
Con la mirada puesta en el futuro, Esnaola se prepara para su residencia en la Académie Ravel en Francia, buscando expandir su horizonte artístico. Este escenario le brindará nuevas oportunidades para crecer y experimentar, aspectos que son fundamentales en su desarrollo como compositor.
Con información de diariovasco.com

