Gutiérrez, Cundinamarca. - El recorrido por Gutiérrez, un pequeño municipio situado a aproximadamente dos horas de Bogotá, desvela una fusión entre la tradición culinaria y los recuerdos de un pasado doloroso. Conocido por sus arepas y su riqueza natural, el lugar es también escenario de la masacre de 1999, que dejó una huella imborrable en su historia.
Durante la visita, los directivos de El Dorado Radio conocieron la tradición de hacer arepas, mantenida por Lilia Esther Ladino Robayo, quien aprendió de su madre. “No podemos irnos sin probarlas”, dijeron, reafirmando la importancia de la cultura gastronómica local.
Paralelamente, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen se erige como símbolo de la memoria histórica. En este templo, se conmemora la trágica masacre donde fallecieron 38 soldados en manos de las FARC-EP. Esta parte de la historia no solo trae a la mente cifras, sino también vidas impactadas por el dolor y el sufrimiento.
El recorrido por Gutiérrez también incluyó el Alto de la Cruz, un mirador a diez minutos del casco urbano, que no solo resalta por su impresionante vista, sino como punto de encuentro para actividades de ecoturismo como caminatas y ciclismo de montaña.
La jornada culminó con un encuentro en que el alcalde, Leonardo Acuña, destacó la importancia de la agricultura en la comunidad, ejemplificada por el cultivo local de fríjoles. Este vínculo con la tierra y la tradición alimentaria enfatiza la relevancia de la comunidad en la preservación de tanto la cultura como la memoria histórica.
Ahora, los habitantes y visitantes continúan promoviendo el legado de Gutiérrez, integrando su historia y tradiciones en el presente.
Con información de eldoradoradio.cundinamarca.gov.co

