En 1936, la Feria de San Fernando en Cáceres se celebraba con un entusiasmo notable, justo antes de que la ciudad enfrentara tiempos difíciles. Este evento no solo representaba un festín cultural, sino que también se convirtió en un reflejo de la identidad cacereña en una época de cambios. A través de un programa oficial de ese año, rescatado recientemente, se pueden revivir esos momentos significativos.
El alcalde de Cáceres en ese período, Antonio Blas Canales González, fue un ferviente defensor de la cultura local. Bajo su liderazgo, el programa de la feria se publicó en la Editorial Extremadura, presentando una revista que combinaba la celebración con artículos sobre la historia y la cultura regional, ofreciendo una visión enriquecedora a los ciudadanos.
La portada de la revista destacaba a Teresa Martín Jiménez, vestida con el tradicional traje de cacereña, simbolizando la herencia cultural de la región. El director de la publicación, Antonio Reyes Huertas, elogiaba el entusiasmo de un grupo de jóvenes que promovían los valores cacereños en cada edición. La revista no solo informaba sobre la feria, sino que se convertía en un vademécum para turistas y residentes por igual.
Además de su contenido cultural, la revista fomentaba la conexión con Portugal, subrayando vínculos históricamente sólidos a pesar de la frontera. Un artículo especialmente significativo abordaba estos lazos y la importancia de eventos como la feria para fortalecer relaciones bilaterales. La influencia de tales intercambios culturales ha sido fundamental en la historia compartida de ambas naciones.
Por último, la revista abarcaba una variedad de temas, desde la historia de monasterios y catedrales hasta un vistazo general a la provincia, invitando a los visitantes a explorar la riqueza turística de Cáceres. Estos escritos evocan una nostalgia por un tiempo en que la cultura local se celebraba con fervor y conexión, resaltando tradiciones que aún perduran en la memoria colectiva de la ciudad.
Con información de elperiodicoextremadura.com

