Carlos Alberto "Indio" Solari falleció el 5 de junio a los 77 años en su hogar de Parque Leloir, en Ituzaingó, tras una prolongada batalla contra el Parkinson, enfermedad que hizo pública en 2016. Su deceso ha llevado a recordar el impacto de su carrera y el legado dejado por Los Redonditos de Ricota.
Entre los recuerdos más destacados está el último concierto de la banda, celebrado el 4 de agosto de 2001 en Córdoba. Este recital, inicialmente considerado una fecha más, se reveló como la despedida de una de las agrupaciones más influyentes del rock en español. Aquella noche, alrededor de 45,000 personas vivieron un evento que se convirtió en una referencia cultural.
El show se inició con “Golpe de Suerte” y culminó en un clima de emotividad con “Un ángel para tu soledad” como símbolo de un adiós inesperado. Aunque se esperaba un repertorio de sus álbumes más recientes, la banda sorprendió a sus seguidores con un amplio listado de clásicos que marcó el cierre de su trayectoria. Este evento ha sido recordado constantemente por la comunidad musical.
La muerte del Indio también revive el dolor por la pérdida de un fanático durante ese mismo recital, lo que enmarcó la experiencia en un contexto trágico. La banda, en medio de una crisis política en el país, tomó la decisión de suspender una presentación posterior, lo que intensificó su estatus de leyenda y su ausencia en el escenario musical.
El legado de Solari no solo se encuentra en su música, sino también en los recuerdos que dejó en sus seguidores. Aunque haya pasado un cuarto de siglo desde su último show, la cultura rockera en Argentina sigue viva y la expectativa por un posible reencuentro de la banda permanece.
Con información de clarin.com

