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Cultura

La danza oriental en el Líbano: refugio y reivindicación cultural

En el Líbano, la danza oriental se convierte en una herramienta de empoderamiento y expresión cultural para las mujeres, revitalizando tradiciones.

Por Redacción2 min de lectura
Las mujeres libanesas encuentran en la danza oriental una forma de empoderamiento y expresión cultural en medio de la adversidad.
Las mujeres libanesas encuentran en la danza oriental una forma de empoderamiento y expresión cultural en medio de la adversidad.
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En un vibrante restaurante de Beirut, la música de la legendaria Umm Kalthoum provoca que comensales se levanten a bailar. Los movimientos son espontáneos, y en ese momento, el lugar se convierte en un refugio donde la danza oriental se desata sin inhibiciones. Aunque tradicionalmente asociada a Egipto, en Líbano también ha ido ganando protagonismo, convirtiéndose en un símbolo de identidad cultural.

Las ofertas de clases y espectáculos de danza oriental están en aumento, atrayendo a participantes tanto locales como extranjeras. En este arte, por lo general practicado por mujeres, se encuentran un espacio seguro para expresarse. El raqs el sharqi, conocido erróneamente en muchas partes del mundo como “danza del vientre”, va mucho más allá de una mera representación física; es una celebración de la feminidad y de las raíces culturales compartidas.

Nadra Assaf, académica y bailarina, resalta que la danza es una forma de expresión inherente al ser humano, presente desde tiempos prehistóricos en ceremonias y rituales. A pesar de la carga negativa asociada a la danza oriental en algunos contextos, se caracteriza por su diversidad y su capacidad de adaptación. Las mujeres que la practican buscan reivindicar su origen folklórico y empoderarse a través de movimientos que conectan con su historia y cultura.

El raqs el sharqi tuvo su auge a inicios del siglo XX gracias a figuras como Badiaa Masabni, que popularizó la danza en escenarios públicos de Egipto. Sin embargo, la percepción negativa persiste, relegándola muchas veces a un mero entretenimiento. En el Líbano, el grupo de danza Mayyas ha revolucionado la visibilidad de esta práctica, indicando un camino hacia su revalorización en la cultura contemporánea.

El reconocimiento de la danza oriental como una expresión artística es esencial. Nadra Assaf enfatiza la importancia de la investigación y documentación sobre el raqs el sharqi, para preservar y promover este arte. Cada vez más mujeres y hombres se animan a explorar este estilo, encontrando en él una manera de liberarse y conectarse con su identidad cultural, manteniendo vivas las tradiciones de Oriente Próximo.

Con información de elcorreogallego.es

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