Un estudio internacional ha promovido la iniciativa para clasificar la caza de la perdiz con reclamo como Bien de Interés Cultural (BIC) en Extremadura. Este análisis, publicado en la revista Heritage, refuerza el expediente que la Junta de Extremadura presentó en noviembre, a solicitud de la Federación Extremeña de Caza (Fedexcaza).
La investigación es fruto de la colaboración entre Fedexcaza, la Universidad de Extremadura y la Universidad de Sevilla. Víctor Arroyo, técnico de Fedexcaza, destacó la amplitud del estudio, el cual incluyó encuestas en todo el territorio extremeño para valorar los elementos culturales vinculados a esta práctica. “Nos enorgullece que esto sea reconocido”, indicó Arroyo respecto a la recién publicada investigación.
El trámite para la declaración de BIC se encuentra en su fase de exposición pública, donde se aceptan alegaciones. La Federación tiene la expectativa de que esta clasificación sea oficial en el transcurso del año. “Esperamos que pronto se logre el grado de protección cultural que merece”, expresó Arroyo.
La tradición de cazar perdices con reclamo tiene raíces que se remontan hasta la época romana. Arroyo reconoció la controversia que puede generar esta modalidad entre los cazadores, pero subrayó su importancia cultural, ya que preserva “conocimientos sobre el entorno natural, técnicas ancestrales y un vocabulario específico”, además de fortalecer la conexión con el medio rural.
Dicha práctica ha mostrado una notable continuidad a través de los siglos. De hecho, un mosaico en Mérida ilustra esta forma de caza, demostrando su rica historia. Arroyo concluyó resaltando que “ha dado pocas variaciones desde los tiempos romanos hasta hoy”.
Con información de cope.es

